jueves, 14 de noviembre de 2013

La Fuga del Náufrago

De Miguel Silvestre
 Entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte existe una vía trazada a través del camino que anduvo el capitan Francisco de Cuéllar en su huida. Cuando en 1588 la "Felicísima Armada" zarpó de Lisboa con la intención de invadir Inglaterra por orden de Felipe II, no imaginaban como terminaría su particular periplo. 25 navíos naufragaron en costas Irlandesas, un planteamiento pésimo, exceso de confianza, dificultades en las comunicaciones con las tropas de tierra firme y violentos temporales aliñaron y motivaron una terrible derrota, unos 7.000 soldados murieron ahogados o ejecutados.
  Entre tanta barbarie destacan las gestas de algunos oficiales, como Alonso Martínez de Leyva, quien mantuvo a todos sus hombres con vida, o el singularísimo de Cuéllar, que se narra en este libro. Logró escapar tras pasar siete meses como fugitivo. Escribió una carta a Felipe II contándole su asombrosa peripecia. Oculta trescientos años en los archivos de la Real Academia de la Historia, se publicó en 1884 y es el primer testimonio sobre la vida de los irlandeses en aquella época.

 Miquel Silvestre ha seguido su huella y sus letras para recordar quiénes fueron esos españoles casi olvidados por la Historia, y de los que no se cuenta nada en los libros del cole.   
 Haciendo un viaje hasta el lugar en moto y con una particular forma de contar la historia me acerca a esa historia perdida, de personajes perdidos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

GINA BOVAIRD Categoria Reina


Es la primera y la única que, hasta le fecha, ha participado en un Gran Premio en la Categoría Reina, corría el año 1981. Por entonces ni las carreras ni los pilotos eran precisamente "dóciles“ .
Gina Bovaird-HOCKENHEIM-1981
Nació el 29 de mayo de 1949 en Boston, Massachusetts. Comenzó a correr en 1970 con una Morini 125. En 1979 tomó parte en la Daytona 200 Motorcycle Race, la mítica carrera 200 Millas de Indianapolis donde llego a ganar el record del novato más rápido con una media de 228 km/h. Es la primera en una carrera del AMA colocándose entre los diez primeros puestos.

 

Tras estas apariciones, Gina decide tomárselo en serio y dar el salto a Europa, para lo que vendió todo lo que tenia y se vio arrastrada a vivir en una roulotte en el jardín de un amigo.


Durante su carrera conoció a su marido, un tal Tom que se quedo tan impresionado que decidió abandonar su propia carrera de motociclismo para seguir la suerte en el Campeonato del Mundo de Gina, corrió las 200 millas de Imola donde fue admitida dos ediciones consecutivas, con una Suzuki 500 que siempre la acompañaba.


En la temporada del 81 participo en el Mundial, G.P. Alemania con MBA125 y en 1982 G.P. Francia montando su Suzuki RG500G.


Su trayectoria no tubo gran relevancia deportiva, sin embargo su entusiasmo, su ímpetu y arrojo marcaban una diferencia en el Paddock,  la familia Bovaird llevo un toque de color al mundo de las 500, se decía que hablar con ella era como hablar con Roberts o Mamola.


A finales de 1982 Gina se hundió en el olvido, por lo que el sueño de 500 se apaga con ella.