viernes, 4 de agosto de 2017

GRACIAS ANGEL

Desde mi humilde silla, vayan estas palabras como homenaje a la persona que culpo, en parte, de mi afición a las motos.  Con el que cada fin de semana, cuando era pequeña, volaba en las “balas rojas”, ¡Dios mío… yo iba en esa moto!!!!! El señor que demostró a sus competidores que podía esperar en línea de meta, si quería, a quien quisiera.   Lloré con algunas de sus victorias.

Humilde, sin echar en cara nada, nunca, a nadie, salió de un sótano de una frutería donde vivía mientras trabajaba en Barcelona para Bultaco. Por lo visto el 72 fue su mejor año. El año que yo nací.
Amigo de sus competidores, alguien me conto que el paddock  era diferente por aquella época. Como una gran familia que deambulaba por el mundo prestándose herramientas y vivencias para seguir en la pista sobre la moto.
Gracias a él se empezó a hablar de motociclismo en España. Gracias a él se cambio definitivamente la historia del motorismo en España. Ha sido el maestro de muchos que estuvieron a su lado y de otros que sin él saberlo, también enseñó.
Nunca consideraron (quienes sean que deben considerarlo)  que merecía el Premio Príncipe de Asturias, el 12+1 veces campeón del Mundo, la leyenda que seguía dedicando su vida al deporte del motociclismo.  Es el primer campeón del mundo español en la historia del motociclismo y por lo visto no ha ganado los suficientes títulos ni se ha dedicado lo suficiente al desarrollo y progreso  de este deporte. Seria irónico que ese premio se lo concedieran a título póstumo,  ¿ahora?  No hace falta, la afición le da el mejor premio, el más difícil de conseguir, el cariño de todos los motoristas, el que a él le vale. Ya lo decía “me lo darán a título póstumo, ya verás”  Ángel ya no es necesario, ya no le vale a nadie.
Mi admiración, y mi respeto por la persona que inspiró a tantos pilotos y aficionados, que lucho en nombre de todos nosotros por que hablaran “educadamente” de los motoristas. Se hizo respetar dando respeto.

La Leyenda del motociclismo español se marchó,  la bandera de cuadros ha bajado en esta última carrera, en el recuerdo y en el corazón  nos queda,  a todos, para siempre.  Esto sí que es un GRAN PREMIO, el más grande que podemos darte y aun así no podemos igualar todos los que tú nos diste a nosotros.
Mi respeto y cariño lo llevas siempre, y estoy segura que el de muchos otros.
Gracias Angel